Expatriada (en Madriz)

Autorrespeto. Aftas.

8 comentarios

Mientras escribo este post, tengo un afta de más de un centímetro de diámetro en la parte interna de mi labio superior. Me duele al comer, al hablar, al sonreír, al apoyarme para dormir, al besar, al cepillarme los dientes… Estoy dándole caña con aftaspray (mi mejor medicina para las llagas, y lo digo con conocimiento de causa porque he probado unas cuantas) y espero que se me cure pronto.

Además de esa afta, que es la que más me duele, tengo otras tres. Como están en rincones más ocultos de la boca, no me duelen tanto (o a lo mejor es que me he acostumbrado). Así que como veis, he roto la buena racha que llevaba sin aftas. Desde que volví de Argentina, no me había salido prácticamente ninguna.

Sé de buena tinta que las aftas son la forma que tiene mi cuerpo de soltar frustraciones y sentimientos que debería estar exteriorizando de otra forma y que lamentablemente para mí, termino por callarme.

judith-redmanHasta el viernes 13 de enero de 2012. Ese día llegó la gota que colmó mi vaso (y mis aftas) y tuve un intercambio poco agradable con mi responsable, en el que me negué directamente a hacer lo que me pedía y le dije que como mis padres me enseñaron que libertad significa responsabilidad y yo he tomado la decisión libre de negarme a hacer lo que me ordena, desafiando su autoridad sobre mí, estoy dispuesta a asumir cualquier consecuencia que esa decisión pueda tener. Que caiga sobre mí todo el peso de la justicia, que me preparen los papeles del paro si lo consideran necesario. No me da miedo, lo único que me aterroriza es seguirme perdiendo el respeto a mí misma, porque cada vez que hago algo que pienso que no debería estar haciendo, me pierdo el respeto.

Y aquí viene en meollo del post.

Durante nuestra educación, normalmente nos enseñan que es importante que respetemos a los demás. Nos enseñan a respetar a nuestros mayores (como nuestros abuelos, o los señores mayores que vemos en la calle), a nuestros padres, a nuestros profesores. Aprendemos a respetar a nuestros amigos y amigas, a nuestra pareja, a los símbolos religiosos y a las opiniones de los demás.

Pero nadie nos enseña que tenemos que respetarnos también a nosotros mismos. Que nosotros mismos debemos atender a nuestras necesidades y hacer que éstas sean escuchadas por los demás. Que tenemos derecho a manifestar lo que queremos, lo que deseamos, lo que preferimos.

Lamentablemente, en mi ámbito laboral llevo callándome mucho tiempo. He pensado en por qué hago esto (yo que soy una persona genuinamente sincera en todos los ámbitos de mi vida). Y he encontrado tres motivos.

  1. por no ocasionar un conflicto.
  2. porque me da miedo que la opinión positiva que mucha gente tiene de mi cambie si expreso lo que pienso realmente de las cosas que me afectan.
  3. porque pienso que la opinión positiva que los demás tienen de mi se debe a que cumplo siempre sus expectativas.

Me parece que he abierto una caja de Pandora y que la batalla no ha hecho más que comenzar.

(Imagen titulada “Self Respect”, de Judith Redman vía)


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Escrito por: Mirichan

enero 20th, 2012 @ 8:36 am

Publicado en: Psicología sin receta médica

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8 comentarios en el post titulado'Autorrespeto. Aftas.'

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  1. Hola Miri, de vez en cuando hay que abrir la caja de Pandora y no guardarse todo dentro de uno. Creo que el expresar tu opinión y no actuar en contra de tus principios es básico si no te quieres volver majara. Supongo que hay personas que pueden aguantar con una doble vida (véase los políticos) y otros no, y su cuerpo se expresa en forma de stress (vía aftas, dolores de cabeza, etc etc…)
    Y vamos, plantearse que tu vida laboral va a discurrir así en los próximos XXX años, ni de coña. Lo importante es irse a dormir cada día pensando que has hecho lo correcto, lo que tenga que pasar con las decisiones de los demás es cosa suya.
    Hala, ya lo he dicho.

    [Responder]

    Juan

    20 ene 12 @ 11:27

  2. Yo creo que has hecho lo correcto. Yo llevo toda mi vida desafiando las reglas establecidas en las distintas empresas donde he trabajado y por ahora, todo ha ido bien.

    Una vez, cuando aun estaba en Espanya, me negue a contratar al sobrino de un amigo del duenyo de la empresa y le dije a mi jefe (despues de entrevistar al chico y ver que no tenia ni idea, claro) que si le contrataba ya me podia preparar a mi el finiquito. Y a pesar de lo mafias que era mi jefe, no contrato al sobrino de su amigo…

    Espero que te vaya muy bien!

    [Responder]

    Gema

    20 ene 12 @ 11:37

  3. ¡Ánimo Miri!

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    Banyú

    20 ene 12 @ 12:45

  4. Nadie dice que tiene que ser fácil, y tú lo sabes. Pero nadie tampoco puede negar que la recompensa bien vale la pena la lucha.

    Y dice El Quijote: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.”

    Animo que queda menos!!!

    [Responder]

    arol

    20 ene 12 @ 15:45

  5. Has sido muy valiente Miri, y sabes lo orgullosa que estoy de ti…no es nada fácil hacer lo que has hecho, decir que no y aceptar las consecuencias que eso pueda traer…pero eres más libre de lo que nunca has sido jamás, ¡¡ánimo campeona!!

    [Responder]

    Meli

    20 ene 12 @ 16:23

  6. Me parece que has hecho algo estupendo. Debes de ser tú misma y actuar según te dicte el corazón. Por supuesto que habrá gente a la que no le guste, pero eso es problema de ellos.

    Al final, el reprimirte en el ámbito público lo que hace es que acabes desahogándote con las personas que tienes cerca, y esas son las que no se lo merecen.

    Así que, mucho ánimo :)

    [Responder]

    Pablo

    20 ene 12 @ 22:48

  7. Me has recordado al libro que me ando leyendo ahora. Lo pedí por reyes y en lo que llevo leído habla justo de eso que has dicho muy bien y que hasta que no lo leí no caí en la cuenta de que yo también lo hacía.

    En resumen, va de uno que anda un poco asqueado de la vida en general y de la suya en particular y decide acabar con ella por la vía rápida. Justo cuando se va a tirar de la torre Eiffel, aparece un extraño que le habla y le ofrece hacer un trato: él no se tira y él, a cambio, se compromete a enseñarle a tomar las riendas de su vida. Al principio es gracioso porque el otro empieza a decirle que qué clase de tío raro es, que si es un sátiro o no sé qué más, que se vaya y que le deje en paz. Y el otro muy natural le responde: ¿y qué si lo soy? ¿qué tienes que perder? ¿ya ibas a tirarte no? ¿por qué no confiar en mí?

    Así de extrañamente comienza el libro (la verdad es que me está gustando). El prota no se tira y se compromete con el extraño. Casi sin darse cuenta, de buenas a primeras, ha encontrado un motivo para seguir vivo: alguien se ha interesado por él. A partir de ahí y porque se ha comprometido con él, empieza a quedar con él. En su primera cita, el extraño le pide que le cuente por qué iba a hacer lo que iba a hacer y tras sincerarse, le dice que va a ayudarle a aceptarse a sí mismo (poco más o menos). Que no se da cuenta pero que tiene varios problemas. Y uno de ellos es el que dices: el miedo a la gente. Miedo a molestar a los demás, a no ser aceptado, a lo que opinen de ti, a hacer lo que te piden sin preguntarte qué quieres tú, cuáles son tus necesidades, etc, etc.

    El otro se queda así un poco rayado y le dice que cómo va a ayudarle a solucionar todos esos problemas. Y le dice que poniéndole pruebas jajaja. Esto me hace gracia porque pienso en las situaciones y pienso en que me lo hicieran a mí y me pongo malísima jajaja.

    La primera prueba que le pone es ir a una panadería, pedir una cosa, y rechazarla haciendo como el que duda hasta cinco veces. Para que se de cuenta de que no pasa nada y poco a poco le va poniendo pequeñas “pruebas” que a él le cuestan un mundo. En el trabajo le dice que se lleve todo un día opinando lo contrario de todo aquel con el que se cruce y entable una conversación de manera casual, por ejemplo. Y así poco a poco (aún no lo he acabado)

    Pero es curioso y me está gustando porque te hace pensar. Y te das cuenta de que esas cosas cotidianas también te pasan a ti y las haces tú. Sólo que nunca lo habías pensado, ni te habías dado cuenta. La verdad es que me siento identificada con el personaje totalmente jajajajaja.

    Yo creo que te gustaría Miri. Otra parte que me resultó curiosa es cuando le habla del trabajo. Que por qué cree que su jefe le trata de forma distinta a sus compañeros, por ejemplo. Y le hace ver que es porque su jefe le tiene calado, que se aprovecha de su forma de ser y que tiene que aprender a hacerse respetar. Todo ello ya te digo que va saliendo así como de forma casual y eres tú misma la que vas sacando las moralejas.

    Por si te animas, se llama: No me iré sin decirte adonde voy de Laurent Gounelle.

    Un beso y ánimo. El señor extraño de mi libro, estaría orgulloso de ti :D

    [Responder]

    Yo

    20 ene 12 @ 23:00

  8. jaraidad….This is espartaaaaaaaaaaaaaa!!! jajaja.

    [Responder]

    jaraida

    22 ene 12 @ 15:32

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